¿Cuáles son las fuentes académicas más citadas sobre la expulsión de los judíos de España en 1492?
Executive summary
Las fuentes académicas más citadas sobre la expulsión de los judíos de España en 1492 combinan textos primarios (el propio Edicto de Granada y provisiones reales conservadas en archivos municipales) con monografías de historiadores contemporáneos y ediciones documentales: entre las referencias recurrentes aparecen Joseph Pérez, Luis Suárez Fernández, la compilación dirigida por Henry Méchoulan y estudios documentales como los de Rafael Conde y Pilar León Tello, además de ediciones primarias del decreto y de provisiones reales conservadas en archivos españoles [1] [2] [3] [4] [5].
1. El documento fundacional: el edicto y las provisiones reales
El punto de partida para cualquier investigación sigue siendo el propio Decreto de la Alhambra (Edicto de Granada, 31 de marzo de 1492), cuya redacción y justificaciones se conservan en ediciones y traducciones modernas y que explica el plazo de cuatro meses y la prohibición de sacar metales preciosos del reino [1] [2]; junto a él, las reales provisiones y cartas locales —por ejemplo documentos del Archivo Municipal de Toledo— son citadas por los especialistas como fuentes primarias imprescindibles [2].
2. Monografías de referencia: Pérez, Suárez Fernández y la bibliografía clásica
La historiografía moderna cita habitualmente a Joseph Pérez por su obra crítica sobre la expulsión y sus consecuencias —que cuestiona algunos mitos sobre el impacto económico inmediato— y a Luis Suárez Fernández por su estudio sintetizador publicado por Mapfre; ambas obras aparecen como referencias de consulta en artículos, catálogos y reseñas sobre 1492 [3] [6] [4].
3. Compilaciones, ediciones documentales y estudios regionales
Las compilaciones colectivas y las ediciones documentales son recurrentes en la bibliografía: la antología dirigida por Henry Méchoulan para el quincentenario y los volúmenes que recogen documentos de la Corona de Aragón o de municipios concretos son citados para reconstruir procesos locales y legales; en Aragón, por ejemplo, Rafael Conde y Delgado de Molina publicó documentos específicos que se usan como base para análisis regionales [4] [5].
4. Debates académicos centrales: cifras, motivos y efectos
Las publicaciones académicas subrayan que las cifras expulsadas son controvertidas —las crónicas medievales ofrecían entre 150.000 y 600.000, mientras que trabajos modernos acotan entre 50.000 y 200.000— y la bibliografía especializada discute tanto el recuento demográfico como la proporción de conversiones frente a exilios [3]. En cuanto a motivos y efectos, existe un debate sostenido: parte de la historiografía enfatiza la inmediatez religiosa y la presión inquisitorial (Torquemada) como motor directo, mientras que otros estudios focalizan factores políticos, fiscales y de consolidación estatal; sobre el impacto económico, Joseph Pérez minimiza la idea de que los judíos fuesen clave para la riqueza internacional de Castilla y Aragón, pero otros autores y cursos universitarios enfatizan el empobrecimiento del capital humano y cultural tras 1492 [7] [3] [6].
5. Artículos y revistas especializadas que alimentan la bibliografía
Revistas históricas y artículos de síntesis siguen siendo fuentes citadas: estudios como el de M. Kriegel sobre la toma de decisión y artículos en Prohistoria que enlazan antijudaísmo con transformaciones sociales posteriores forman parte del núcleo de lecturas recomendadas para entender las continuidades y rupturas culturales que produjo la expulsión [8] [9].
6. Qué se usa y por qué: primarios, monografías y ediciones críticas
En conjunto, la comunidad académica nutre análisis con tres familias de fuentes: a) el texto legal y provisiones conservadas en archivos (Edicto de Granada y reales provisiones), b) monografías críticas modernas como las de Pérez y Suárez Fernández y c) ediciones documentales y actas colectivas (Méchoulan, compilaciones regionales y estudios archivísticos como los de Rafael Conde o Pilar León Tello), porque ese ensamblaje permite cruzar datos demográficos, legislativos y testimoniales y sostener interpretaciones divergentes sobre alcance y consecuencias [1] [4] [5] [2].