Deberian los propalestinos solidarizarse con los kurdos tras los receientes ataques en el noreste de siria?

Checked on January 23, 2026
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Executive summary

La solidaridad entre movimientos políticas no es automática: hay razones materiales, estratégicas y morales para que propalestinos apoyen a los kurdos tras los recientes ataques en el noreste sirio, pero también existen límites tácticos y riesgos de instrumentalización que aconsejan deliberación y coordinación con actores kurdos y locales [1][2][3].

1. Por qué muchos argumentos a favor de la solidaridad son fuertes y coherentes

Las movilizaciones internacionales ya muestran empatía y redes de apoyo: miles de personas y colectivos en Europa y Sudamérica se han movilizado en solidaridad con Rojava, y organizaciones sociales y sindicatos han convocado acciones [4][1], mientras que líderes kurdos han lanzado llamados a la movilización por la defensa de sus territorios tras los combates y la presión militar del gobierno de transición [5][6], lo que conecta con la narrativa propalestina de solidaridad transnacional contra lo que consideran formas de limpieza étnica o represión estatal [7].

2. Las razones estratégicas y de interés compartido entre movimientos anticoloniales

Históricamente, sectores propalestinos han promovido la solidaridad interseccional con pueblos que sostienen luchas contra la opresión estatal o colonial —los kurdos han reclamado inclusión dentro de un Estado sirio descentralizado y han buscado derechos civiles— y algunos kurdos piden apoyo por su defensa ante ofensivas que amenazan su autogobierno [1][6]; además, la gravedad de la crisis —combates que afectaron a Hasakah, Raqqa y el éxodo interno, y la fuga de presos de ISIS que añade inseguridad regional— añade urgencia humanitaria que puede justificar apoyo solidario [2][8][9].

3. Dónde aparecen tensiones éticas y prácticas entre ambas causas

No todas las prioridades coinciden: movimientos propalestinos suelen enfocarse en el boicot a armamentos, la deslegitimación de ocupaciones y denuncias contra actores estatales específicos [10], mientras que el panorama kurdo incluye fuerzas armadas —FDS/YPG/PKK vinculadas por algunos actores a dinámicas armadas complejas— y reclamaciones nacionales que pueden chocar con agendas estatales y provocar reproches de otros actores regionales; apoyar militarmente a las FDS puede poner en riesgo a activistas y abrir debates éticos sobre el uso de la violencia que muchos propalestinos evitan [5][11].

4. Riesgos de instrumentalización y agendas ocultas

Los relatos sobre la ofensiva tienen marcos contradictorios: algunos medios y grupos denuncian una "guerra de exterminio" impulsada por HTS y el gobierno de transición [4][1], mientras que informes hablan de pactos, ceses al fuego y acuerdos que incluyen concesiones territoriales y ciudadanía para kurdos [12][13][14]; por eso, la solidaridad puede ser cooptada por agendas estatales o por bandos que buscan legitimidad política, y las organizaciones propalestinas deben evaluar si su apoyo fortalece derechos civiles y humanitarios o si será instrumentalizado para fines geopolíticos distintos [3][15].

5. Recomendación práctica: solidaridad condicionada, plural y con prioridades claras

La evidencia sugiere que la solidaridad debería ser estratégica: apoyar demandas humanitarias concretas (protección de civiles, acceso humanitario, seguridad de prisioneros y presos de ISIS), defender derechos civiles reconocidos recientemente (ciudadanía y reconocimiento cultural) y coordinar con movimientos kurdos y locales para evitar imposición externa; simultáneamente, mantener la autonomía de la agenda propalestina para no diluir su lucha y evitar alianzas que puedan legitimar actores antidemocráticos [12][13][7].

6. Qué implican estas alianzas para el activismo a largo plazo

Sumarse públicamente puede reforzar la narrativa de solidaridad transnacional y crear redes de apoyo que presionen por soluciones políticas inclusivas, pero también puede generar fricciones con gobiernos o sectores aliados si no se explicitan límites y objetivos; el activismo eficaz exigirá transparencia sobre metas (humanitarias vs. militares), verificación de información y una lectura crítica de las fuentes para evitar reproducir narrativas interesadas [2][8][6].

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¿Qué demandas humanitarias concretas han planteado las autoridades kurdas tras los combates en Rojava?
¿Cómo han reaccionado históricamente los movimientos propalestinos a crisis de otros pueblos oprimidos, y qué lecciones ofrecen esos precedentes?
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