La criminalidad en Colombia se redujo un 63% con el gobierno Petro
Executive summary
La afirmación “La criminalidad en Colombia se redujo un 63% con el gobierno Petro” no está respaldada por las fuentes consultadas; no hay datos oficiales ni informes periodísticos citados que documenten una caída del 63% en criminalidad durante la administración de Gustavo Petro, y la evidencia disponible muestra en cambio resultados mixtos y, en algunos indicadores, empeoramiento [1] [2] [3]. Mientras el Gobierno presenta datos sobre una caída de la tasa de homicidios desde 2017 y defiende cifras bajas para 2024–2025, organismos académicos y medios reportan aumentos en homicidios, secuestros y otros delitos que contradicen una reducción masiva e uniforme del crimen [3] [4] [5] [1].
1. La pregunta real: qué significa “criminalidad” y qué mediría un 63%
Cuando alguien afirma una reducción del “63% en la criminalidad” hay que preguntar qué delitos y qué periodo se comparan; las fuentes oficiales del Ministerio de Defensa y la Policía desagregan múltiples indicadores (homicidios, secuestros, extorsiones, hurtos) y muestran tendencias distintas por delito y territorio, lo que impide aceptar una cifra única sin metodología clara [6]. Las piezas periodísticas y académicas disponibles calculan tasas de homicidio y promedios anuales, no una reducción única y homogénea del 63% atribuible a un solo gobierno [1] [2] [7].
2. Qué dicen los datos disponibles sobre homicidios y violencia letal
Varios informes documentan que durante los primeros tres años del gobierno Petro se registraron 40.663 homicidios, cifra que equivale a un aumento del 7,59% frente al trienio previo bajo Iván Duque según el Centro de Paz y Seguridad Externadista, y medios como Infobae y El Colombiano reproducen ese diagnóstico de aumento en homicidios y focos críticos regionales [1] [2] [8]. En contraste, el Gobierno defiende que la tasa nacional ha caído de niveles superiores a 40 por cada 100.000 habitantes a cifras cercanas a 26 en 2024–2025 y que la reducción ha sido sostenida desde 2017, pero esas afirmaciones han sido cuestionadas por analistas y por medios que piden aclaraciones metodológicas [3] [4] [9].
3. Otros delitos muestran tendencias adversas: secuestros, extorsiones y masacres
Los indicadores no homicidas complican cualquier narrativa de fuerte mejora: el propio Ministerio y reportes independientes registran aumentos significativos en secuestros (informes señalan incrementos de 70% e incluso 103,6% en distintos cortes), junto con alzas en extorsión y masacres en años recientes, lo que sugiere que la seguridad pública presenta déficits concretos en múltiples frentes y no una caída global del delito cercana al 63% [5] [10]. Al mismo tiempo, el Gobierno reportó disminuciones en ataques terroristas y otros rubros puntuales, lo que confirma un panorama mixto y regionalizado [5].
4. Por qué la cifra del 63% parece infundada y cómo se produce la confusión
No se encontró en las fuentes consultadas —medios nacionales, centros académicos ni comunicados oficiales citados— ninguna estimación que calcule una caída del 63% en la “criminalidad” atribuible al periodo Petro; la existencia de declaraciones presidenciales sobre caídas en tasas de homicidio no equivale a una reducción del 63% y han sido objetadas por periodistas y organizaciones por problemas de comparación y selección de periodos [9] [3]. La confusión suele nacer de combinar curvas históricas largas (donde sí hay una caída sustantiva desde picos de décadas pasadas) con variaciones recientes a corto plazo que muestran aumentos en algunos delitos y descensos en otros, lo que nunca suma limpiamente a −63% [7] [11].
5. Conclusión periodística y recomendaciones para la evaluación
La afirmación rotunda de una reducción del 63% de la criminalidad durante el gobierno Petro no se sostiene con las fuentes revisadas: los datos disponibles muestran una mezcla de avances históricos en la tasa de homicidios a largo plazo, episodios recientes de reducción en algunos indicadores, pero también aumentos claros en homicidios en el trienio 2022–2025 en varios informes y subidas importantes en secuestros y otros delitos, por lo que la narrativa más cercana a la evidencia es de resultados mixtos y regionalizados, no de una caída masiva y uniforme delictiva del 63% [1] [2] [5] [3] [6].